Escribe lo que quieras decir, elige dónde pasa, y mándala. Se abre en el celular de quien la reciba sin instalar nada.
Tu mensaje se cifra en este dispositivo antes de salir. Lo que guardamos es un bloque ilegible: la llave viaja en el link y nunca nos llega, así que nadie en Minka puede leer lo que escribiste — ni queriendo. Y tú puedes borrar la tarjeta cuando quieras.